El viernes, la despedida a Carlos “Indio” Solari en la plaza San Martín, en Barrio Sur, terminó a la noche con un operativo policial, gas pimienta y tres personas detenidas. Julio Pantoja, fotoperiodista profesional y docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT, Facundo Perea, docente de secundaria y Ezequiel Legorburu, profesor de esgrima del Complejo Ledesma.

Pantoja relató que el clima previo a la intervención policial era tranquilo y que no había hechos que justificaran el avance de Infantería. Según contó, al comienzo había unas 30 personas reunidas alrededor de una guitarra, en una ronda de homenaje al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. “Estaba todo muy tranquilo. Era una ronda de chicos con guitarras. Incluso había policías de los que suelen estar en las plazas, parados y escuchando”, dijo Pantoja.

El fotoperiodista vive frente a la plaza y bajó a registrar algunas imágenes. Explicó que se acercó por su oficio y también porque le gustan Los Redondos. “Me bajé a hacer un par de fotos. Me gustan Los Redondos y también tengo el oficio de fotógrafo, así que registré lo que pasaba”, señaló.

La llegada de Infantería

Según Pantoja, cerca de las 22 llegó personal de Infantería. Estimó que eran entre 30 y 40 efectivos con escudos, además de otros policías que ya estaban en el lugar.

“Empezaron a correr a la gente con mucha prepotencia. Las empujaban y le decían que se fuera porque estaba tomando alcohol”, relató Pantoja.

El docente sostuvo que la reacción de la mayoría de los presentes fue cantar y reclamar que se trataba de un homenaje. También aseguró que no vio desorden ni violencia antes del avance policial. “No había ningún desorden. Había gente grande y personas que van todos los días a tomar mate a la plaza, había gente haciendo zumba, familias con niños. Ese era el clima. No había ningún problema ni ningún conflicto”, afirmó.

Pantoja dijo que el operativo incluyó gas pimienta. Contó que se acercó para registrar ese momento y que un efectivo le tiró directamente al rostro.

“Dos o tres policías sacaron aerosoles de gas pimienta y empezaron a tirar. Yo me acerqué para filmar eso y uno, a menos de un metro, me tiró en la cara. Me salvaron los anteojos”, expresó.

La detención

El fotógrafo contó que luego vio cómo detenían a una persona identificada como Facundo Perea, profesor de secundaria y que se acercó para filmar. Aseguró que se identificó como periodista profesional y que los policías lo acusaban de estar borracho.

Después, según su relato, vio que detenían a Legorburu. Se acercó para preguntarle su nombre y poder identificarlo. En ese momento, dijo, fue empujado y golpeado con un escudo.

“Él alcanzó a decir su nombre. En ese momento, uno de los policías me empujó y me golpeó con el escudo. Otro gritó algo como que yo obstruía a la Policía y que me metieran preso”, relató.

Pantoja fue subido a la misma camioneta que Legorburu. Allí, según denunció, recibió golpes e insultos. “Me preguntaron a qué me dedicaba. Les dije que era periodista y profesor universitario. Uno me dijo ‘zurdo de mierda’ y me pegó un golpe muy fuerte en el oído izquierdo”, contó.

Golpes contra Legorburu

El docente aseguró que, durante el traslado a la Comisaría Segunda, los efectivos golpearon a ambos detenidos, pero dijo que se ensañaron con Legorburu.

“Cuando cerraron la lona de la camioneta, empezaron a pegarnos a los dos. Se ensañaron con él. Le pegaron muchísimo durante todo el trayecto hasta la comisaría”, afirmó.

También relató que, al llegar a la dependencia, los golpes continuaron contra el profesor de esgrima. “A Legorburu lo arrastraron de los pelos por el pasillo y le dieron una paliza ya separados de nosotros. A mí me pusieron contra una pared y me dijeron que no mirara”, aseguró.

Luego, Pantoja marcó una diferencia con el trato recibido por el personal de la comisaría. “Después de esa barbaridad, los policías de la comisaría nos trataron con mucha corrección. Fueron profesionales”, dijo.

Ambos fueron sometidos a una revisión médica de protocolo. Pantoja contó que salió alrededor de las 3 de la mañana, mientras que Legorburu fue liberado horas después.

El estado de salud

Tras recuperar la libertad, Legorburu fue atendido en el hospital Padilla. Primero había contado a LA GACETA que esperaba una tomografía para poder realizar la denuncia correspondiente.

Luego, el profesor de esgrima informó que ya estaba en su casa y que los estudios médicos descartaron lesiones graves.

“Estoy en mi casa. Los médicos me dijeron que no tengo daño cerebral ni craneal, y que el fémur de la pierna está bien”, expresó Legorburu.

Además, adelantó que hablará con su abogado para definir los pasos a seguir.

Pantoja, por su parte, dijo que todavía evalúa con su abogado si realizará una denuncia formal. Sobre lo ocurrido en la plaza, fue tajante. “Fue absolutamente innecesario. No había ninguna provocación ni ninguna situación que justificara esto”, sostuvo.